viernes, 28 de diciembre de 2012

La despedida

Podríamos decir que por la línea A continuarán circulando por muy corto tiempo los antiquísimos coches La Brugeoise. Podríamos decir que fueron construidos entre 1912 y 1919 por una empresa belga y que han transportado pasajeros de todas las épocas. Podríamos decir, pero no decimos, porque en estos días el patrimonio histórico ha pasado a convertirse en chatarra, en "los viejos de más de 100 años" o "los que afectan el servicio". 
En estas épocas modernas los antiguos coches tiene que desaparecer, hay que destruirlos, venderlos por un muy buen precio al exterior o condenarlos a un reducto estéril e inmóvil de museo. Pero mientras los funcionarios se regordean desde sus oficinas los trenes aún sobreviven y circulan las vías en un andar persistente. Sublevados continúan atrapando pasajeros. Como le pasó hoy a la redactora de este blog, es decir, yo, que decidí hacer mi último viaje atemporal. Mi única intención era sacar algunas fotos para publicarlas. 




Fui hasta la estación Perú y esperé que llegara alguno de esos antiguos trenes, poco a poco la nostalgia me fue venciendo y comencé a recordar. Todo lo que viví ahí adentro... como cuando las luces se van apagando y prendiendo los recuerdos se me volvían intermitentes. Y me subí rumbo a Plaza de Mayo para después retornar hacia Primera Junta, me subí en uno de los vagones del medio pero recordando los privilegios del primer vagón. Me cambié entonces y me ubiqué frente a la ventanilla. Seguí sacando fotos y el conductor me miró riéndose (sin recordar en ese momento otra entrada de este blog). 
Unas paradas más adelante subió un nene de unos cinco años. Sentía que su asombro era también el mío aunque él lo expresara ante sus padres con un "Guaguuuu mamá mirá el tren que viene ahi. ¡Mirá, mirá!".
Y pensé en inventar alguna historia, algún personaje que deambule por estos coches. Pero me di cuenta de que cualquiera de esos personajes iba a ser yo. Yo con esta angustia de pérdida, con ese duelo persistente y la necesidad de decir que estos trenes que se van son tan míos como tuyos, nuestros. Y así nos van destruyendo de a poco dejándonos sin identidad, vacíos de historia pero tan modernos, relucientes, nuevitos.

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10 comentarios:

  1. La nostalgia puede ser de todos, pero lo que están buscando es que sea de unos pocos, van a rematarlos por cualquier guita... cuando no Macri haciendo plata con los grandes valores culturales de la ciudad

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    1. Así es, lamentablemente. La defensa del patrimonio debería ser prioridad de todo gobierno. Parafraseando al Diego la cultura no se mancha...

      Abrazo amiga y gracias por pasar

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  2. Todo bien, pero cuando se habla del Subte, que estuvo los últimos 9 años en manos de Gob Nacional, o cuando se lo quiere criticar a Macri ( que recién se hizo cargo ahora ) de los dos lados se desesperan por mostrar como funcionan en otros países, lo modernos que son, sobre todas las cosas. Entonces porqué no se preguntan que hubiera pasado si en esos lugares hubieran optado por no renovar sus unidades durante ¡¡¡ 100 años !!!

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  3. Ana Celia: Ante todo gracias por pasar por el blog. Lamento que no hayas podido sentir lo que quise transmitir. En materia de protección del patrimonio no se trata de atacar a un gobierno o defender al otro, lo que está en juego es nuestra historia, nuestra cultura, nuestra identidad. Desde ese lugar escribí esta entrada y también mi crítica.
    La idea es que mantengan algunas de esas unidades para el turismo, que se preserven y que no se vendan precisamente como vos bien decís con sus 100 años de historia. Yo viajo diariamente con esos trenes y sé lo mal que se viaja aunque también debo decir que no se han mantenido durante muchos años ante la falta de inversión. Y no veo la hora de poder viajar desde San Pedrito o Plaza Flores...
    Esta entrada busca ir un paso más allá de lo político para reflexionar sobre la preservación de nuestro patrimonio cultural. Te invito a que vuelvas a viajar mañana y puedas compartir lo que se siente en esos vagones en los que han viajado nuestros padres, abuelos y que preservan esa atmósfera tan particular, antigua.

    Saludos

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    1. Yo creo que está bien renovar las unidades de transporte. Considerando que transportan miles de pasajeros por día, es una medida necesaria.
      Sin embargo, el que se deshaga de esos trenes o es estúpido o es ciego, porque no podés no ver la belleza y el valor cultural que representan. Esos trenes tienen que ponerse en un museo o es algo de lo que todos nos vamos a arrepentir en el futuro.

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    2. Hola Joaquín muchas gracias por pasar. Coincido con vos en que no se pueden deshacer de esos trenes. Para mí lo ideal es que dejen al menos una formación completa para turistas que circule los fines de semana por ejemplo. Soy usuaria habitual de la línea y hay una gran cantidad de turistas que viajan maravillados sacando fotos de los vagones. Además de como vos bien decís la belleza y el valor cultural que tienen.

      Saludos

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  4. Yo viajo todos los días de semana en la línea A, pero hace dos años viajé un par de veces los fines de semana y me tocó viajar en los vagones mas antiguos, en estado original, sin las modernizaciones que les fueron haciendo con el correr de los años. Me gustaría que al menos conserven esas formaciones para que circulen los fines de semana con fines turísticos. No se si técnicamente es posible que convivan con las nuevas formaciones, pero estaría bueno. Tengo 29 años y viajo en ese subte desde que era chico, cuando mi abuelo me llevaba al primer vagón y viajaba en el primer asiento pegado al vidrio delantero al lado de la cabina del conductor mirando asombrado todo el recorrido desde Congreso hasta Primera Junta. Son imágenes de mi infancia que me hacen muy feliz y que no me las voy a olvidar nunca. Hoy tengo que viajar para ir al trabajo y no lo disfruto como en ese entonces, pero me da mucha nostalgia... es más, ahora que circulan estos vagones y unos mas modernos, cuando estoy en la estación y viene uno de los nuevos, trato de dejarlo pasar si no estoy muy apurado y tomarme el siguiente para viajar en uno de los antiguos.

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    1. Gracias por compartir tus vivencias JP. Cada uno de nosotros guarda sus propios recuerdos en esos vagones conformando así una memoria colectiva.
      Yo le tenía mucho miedo al subte de chica pero de a poco me fui encariñando con ese mundo oscuro que parecía tener otra temporalidad. También viajo para trabajar pero a veces me agarra ese goce de asombro, de ver cada uno de los episodios que se suceden como si fueran irrepetibles. Y nunca faltan los momentos de buen humor cuando los coches están repletos de gente en hora pico. Prefiero el buen humor antes que los episodios de peleas entre pasajeros.
      Ojalá los conserven, ya es hora de que empiecen a proteger el patrimonio.

      Saludos y mucho gusto

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  5. Si esos vagones hablaran ... ¡me cagarían a puteadas! Recuerdo risas estridentes de mi primera "rata" y algún que otro beso ... con una parejita... también muchos repasos para parciales y algún encuentro furtivo, fugaz con alguien que ya no tiene nombre. Con ellos se cierra parte de mi historia y parte de la historia GRANDE de mi ciudad ... Porque hay que tener 100 años y seguir sonando como una piba... Gracias Vir por la entrada y el recuerdo. Un abrazo

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    1. Que lindas anécdotas amiga. Gracias a vos por ser parte de este blog.
      Un abrazo

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