
En la zona de Congreso hay múltiples y variadas opciones gastronómicas, una de ellas es la cafetería Starbucks donde la cordialidad de los que atienden se complementa con los tan afamados vasos-con-tu-nombre. Así recibís tu café personalizado junto con una sonrisa y el "que tengas muy buen día". Todos los locales son iguales, acá o allá la dominante en verde, sillones muy cómodos, amplios ventanales y una mesa larga para apoyar la computadora.
Pero hay otro lugar donde los colores, sabores y texturas de los mostradores se funden con el sol que entra matizado desde el ventanal. Milanesas de quinoa con curry, croquetas de zanahoria, fideos de arroz salteados, ensaladas... Con pocas palabras y mucha amabilidad son otras voces las que nos llaman. Se te hace tarde, tenés que llegar a la oficina pero un espacio mudo y plástico te interpela:
