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domingo, 26 de mayo de 2013

Así se viaja

a la ciudad. 
Debajo del perro de peluche, un nene.
perro-gorro-nene

El frío da
              sueño.


miércoles, 22 de junio de 2011

Estuve ahí


"Pero el origen del tango es siempre la calle.
Por eso, voy por la ciudad tratando de entrar
en su alma, imaginando en mi sensibilidad lo que
ese hombre o esa muchacha que pasan quisieran
escuchar, lo que cantarían en un momento feliz
o doloroso de sus vidas"

Enrique Santos Discépolo





Se dio una vuelta por Brasil, sintió y vivió como otra Virginia, padeció el hambre y la angustia. Continuaba el ritmo de beber a sorbos un té insípido y la medialuna fue angustia. Iba y venía, de la amplitud la confitería a esa casa vieja.

Pero nadie sabe muy bien, por eso la chica de la mesa de adelante trata de adivinar. Cuando las miradas se cruzan le dice que ella, quizás algo la salve, como a vos que seguís leyendo y te gusta, claro que se nota.

Pasa un barrendero. Más azúcar en el té. Le piden al mozo que les prepare una docena de medialunas para llevar. Para algunos no hay ningún bar y ya van a ser las nueve.

Las mañanas por la peatonal, los nenes que van a la escuela escondidos con bufanda-guantes-gorro-campera. Llegando a 9 de Julio un sonido desde un primer piso, música, sí, a todo volumen. Quizás un prostíbulo, un hombre totalmente borracho insiste en su melancolía mientras ellas se van.

domingo, 4 de abril de 2010

¡Cumbia!

Noche de sábado en la ciudad, un grupo de amigas se dirige a la calle Sarmiento 1272 para asistir al “Festival de sonido Argie”. Por la calle desfilan parejas abrazadas, algunos sueltos pero con la rigurosa campera inflable, todos apuran el paso para no padecer el primer frío del otoño.
Pero el festival no empieza y la espera se hace larga hasta que desde una ventana se escucha:


“Y de pronto surgió,
una reina esperada
Era Marta la reina,
que mi mente soñaba
A sus pies vi la luna,
las estrellas plasta-aguas
Y un himno de fiesta,
las palmeras cantaba”

Desde la calle observan una ventana iluminada, la única ventana abierta de todo el enorme edificio.




Un hombre canta y se mueve, mezcla de baile y de malabarismos para vestirse con una camisa. Los que esperan tienen ganas de comenzar a bailar, se miran, sonríen. Después la luz se apaga y termina la función.
Adentro, la música, bandas, pero pocos bailan, casi ninguno canta y no lo hacen con la intensidad del “vecino”.

miércoles, 10 de junio de 2009

Vagabundo



Una mañana fría en Buenos Aires, en la radio anuncian ocho grados y seis de sensación térmica.
El joven encapuchado y encorvado camina con mucha dificultad por Avenida Corrientes, dobla en Callao y con un esfuerzo sobrehumano logra sentarse sobre una pila de papeles. Se sienta sobre sus pertenencias, ese es su living. Cierra sus ojos, logra dormirse, permanece así por unos cinco minutos hasta que el diarero le pide que se vaya, tiene que colgar unas revistas.
El joven se levanta despacio, el diarero lo mira, le hace señas para que se apure pero le cuesta, le cuesta tanto.
Una silla por un joven indigente, la ciudad también tiene su propia economía.